Sur de La Graciosa

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Dificultad: Muy baja. Tipo de recorrido: De ida y vuelta. Distancia: 7,41 kms. Desniveles: +60m/-60m. Tiempo (ritmo): 40min (5:30 min/km). Lo mejor: Combinar la carrera con un baño en el mar, o con unos minutos de yoga o meditación en el mágico rincón de Montaña Amarilla.

Recorrido en dirección a playa Francesa y Montaña Amarilla

El recorrido: Un estupedo plan de mañana (o atardecer)

Si vas a pasar unos días a La Graciosa con tu pareja o con un grupo de amigos, y eres el primero en despertar, no lo dudes: cómete una fruta o un trozo de chocolate y comienza el día haciendo corriendo unos pocos kilómetros hasta uno de los rincones más mágicos de la isla. Si tu pareja o amigos pueden esperar algo más por ti, puedes darte un baño en el mar para que el comienzo del día sea realmente perfecto.

El recorrido no tiene posibilidades de pérdida. Empezamos en Caleta de Sebo, al principio de la pista sur por la que los coches y las bicicletas de montaña llegan hasta la Playa de La Francesa. En esta playa nos encontraremos unos pivotes de madera que impiden el paso de estos vehículos.

Playa Francesa y un velero fondeado en el Atlántico

Para continuar, si la marea está vacía podemos ir por la dura arena de la orilla (con alguna zona de piedras), o si no bordeando la playa por un camino de arena bastante suelta. Al final de Playa de La Francesa, donde se suelen reunir veleros de toda Europa cuando acaba el verano para cruzar el Atlántico, veremos un claro camino ascendente también de arena suelta, que nos devuelve a un sólido sendero.

Paradisiaca playa de Montaña Amarilla

En él comenzaremos a ver los bellos colores y formas de Montaña Amarilla, y pocos cientos de metros más allá, en el punto de retorno, veremos la paradisiaca playa que esconde el volcán.

El chapuzón después de la carrera

El lugar: Una montaña que merece una leyenda

El italiano Torquato Tasso escribe un poema épico en la segunda mitad del siglo XVI, en el que cuenta la historia de Armida y Reinaldo. Según el poeta, en uno de los muchos asedios medievales a la ciudad de Jerusalén, llevados a cabo por cruzados cristianos, participaba el apuesto soldado Reinaldo. En un descanso de la batalla, Reinaldo es visto por la bruja Arminda, enemiga de los cruzados. Pero la hechicera, en vez de matarlo, cae totalmente enamorada de él, y lo que decide es raptarlo y llevárselo a una de las Islas Afortunadas.

No mucho tiempo después de que Tasso escribiera su poema, el ingeniero militar Leonardo Torriani recorría las Islas Canarias por encargo del rey Felipe II, para estudiar dónde construir castillos para defenderlas. Cuando pasa junto a Montaña Amarilla desde el mar, Torriani queda tan maravillado que llega a la conclusión de que fue precisamente allí donde Arminda se escapó con el objeto de su amor. Esta suposición tiene algunas pegas, como por ejemplo que Tasso habla de una isla cubierta de una frondosa vegetación y con un caudaloso río. Frente a esto, el ingeniero se defiende diciendo que el poeta se inspiró en este rincón de La Graciosa, pero que a partir de ahí su imaginación comenzó a volar…

No seremos nosotros quienes le llevemos la contraria, porque estamos también convencidos de que este volcán surgido directamente del mar, por sus bellas formas y por sus colores bien merece una leyenda.

 

* Entra en Wikiloc para descargar el track de la ruta y llevártelo contigo.

Fotos: Ramón Pérez Niz.

Entrada publicada el 10 de abril de 2015